A través de una experiencia de exploración y de introspección, Paula Letelier y María Ignacia Searle lideran un espacio creado para mujeres, enfocado en el acercamiento con el mar, el arte y la educación marina.

Entramar nace de un juego de palabras, que viene de la trama y del acto de entrar al mar, explica Paula Letelier, artista textil, buza, apneísta, nadadora en aguas abiertas y una de las creadoras de Entramar Retiros. “Nosotras estamos generando esta trama desde lo textil, desde la narrativa que creamos con cada grupo, que siempre es distinto, y desde esta entrada compartida al mar”, señala.

Junto a María Ignacia Searle, trabajadora social, buza, apneísta y nadadora de aguas abiertas con más de 15 años de trayectoria, dieron vida a este proyecto en la región de Valparaíso. Su propósito es compartir las experiencias y conocimientos que el océano les ha entregado, con la misión de inspirar a otras mujeres a acercarse al mar.

Dicen que tienen mucha vida en común en el agua, son cómplices en el nado, la apnea y el buceo, condujeron un programa de radio en plena pandemia, llamado “Pleamar”, y además forman parte de un mismo colectivo, “Las Chungungas”, un grupo de mujeres y amigas que se reúnen en la costa de Concón para nadar, transformando el mar en un espacio de bienestar y este vínculo, en un lugar seguro.

Paula Letelier y María Ignacia Searle. Foto cedida por Entramar Retiros.

Inmersas en este mundo marino compartido, el propósito de sus retiros, realizados en Maitencillo y Las Salinas de Pullally, es “que las participantes logren observarse y comprender que somos naturaleza; que no existe una separación entre el mar y nosotras. Somos parte del océano y buscamos que logren una conexión profunda, genuina y humilde con el mar y su entorno”, explica Paula.

 Respirar y entrar al mar

La experiencia parte desde la meditación y el encuentro con el cuerpo, a través de un espacio de movimiento y respiración consciente, dirigido por María. En él, las participantes se conectan con la conciencia física, emocional y respiratoria. “El objetivo es reconocer cómo nos sentimos en ese momento y el lugar donde estamos; reconocernos entre nosotras, saber quiénes somos y conectar con la respiración y el cuerpo. La experiencia en el mar es bien física y corporal, y en él surgen emociones que a veces no surgen en la tierra, porque el mar es un gran catalizador”, describe María.

Retiro Entramar en Maitencillo. Foto: Gilda Medina.

Una antesala para lo que vendrá después, la inmersión en el mar, una experiencia que siempre es distinta y dictada por el pulso de las mareas. Dependiendo de las condiciones, la jornada puede transformarse en una sesión de nado en aguas abiertas o en una exploración de snorkel para reconocer el hábitat del lugar.

Cianotipia con algas: una fotografía al mar

La cianotipia es una antigua técnica fotográfica que utiliza una mezcla de químicos sensibles a la luz para crear imágenes. Al exponer estos químicos al sol, el papel se tiñe de un azul profundo; de ahí proviene su nombre, del griego “cyanos”, que significa azul oscuro. Es un proceso súper orgánico, como de expectativa versus realidad, explica Paula, quien desarrolla este trabajo con algas secas sobre tela, en sus talleres particulares y en cada retiro que realizan. Para la artista textil, de algún modo se trata de un experimento, sin un resultado objetivo porque confluyen muchas variables.

Cianotipia con algas. Foto: Gilda Medina.

“El sol es distinto a cada hora del día y eso hace que el resultado también cambie. El tiempo de exposición y la calidad de los materiales también varían, entonces es un proceso muy cambiante que es como el mar y eso me gusta mucho. Para mí, la cianotipia es una ventana textil del mar, como sacar un pedacito, una tajada del mar. Una fotografía de un momento en el océano plasmado en la tela”, reflexiona Paula.

Esta experiencia junto al mar forma parte de la trama que van construyendo Paula y María en sus retiros, ya sea en jornadas de un día o de un fin de semana completo. Se trata de un espacio lleno de arte que captura y retrata parte de la vida en el mar.

Proceso de cianotipia. Foto: Gilda Medina.

“Soy una enamorada del agua, amo nadar, pero también amo el arte. Por eso, la conjunción de ambas actividades me pareció una muy hermosa combinación. También para conectar con un momento más contemplativo, conectar con la naturaleza y con personas que tengan esa misma resonancia”, explicó Valentina Dilenque, quien viajó desde Santiago para vivir esta experiencia en Maitencillo.

Corrientes, vientos y mareas

Foto Entramar Retiros.

Paula y María coinciden en que falta educación respecto de nuestra costa. Viviendo en un territorio tan extensamente marino, comparten que existe un desconocimiento transversal respecto al mar. “No se puede cuidar aquello que no se quiere y no se ama aquello que no se conoce. Entonces, entender la flora y fauna de nuestras costas, cómo funcionan nuestras playas o cómo nos manejamos en el mar, es súper importante y desde ahí parten los cuidados”, explica Paula.

Por su parte, María enfatiza que el cuidado está directamente ligado a la educación. Por ello, los retiros incluyen una sección orientada a educar sobre los vientos, las mareas y las corrientes, explicando, por ejemplo, los tipos de corrientes y cómo entrar al mar de manera segura, además de sugerencias sobre herramientas digitales para poder conocer el estado de las mareas.

“Yo les transmito la teoría para que ellas vivan la experiencia con ese conocimiento. Siento que uno aprende más desde la experiencia que desde la cabeza, pero se necesita tener cierta información para atreverse a esas primeras microexperiencias que te permiten seguir aprendiendo. Creo que lo que les transmitimos en este taller podría ser contenido escolar, especialmente en los colegios que quedan en la costa”, señala.

Flotar en gratitud

El cierre del retiro no es solo el fin de una jornada, sino el inicio de una nueva forma de mirar. Para las fundadoras de Entramar Retiros, el éxito de la experiencia radica en el “clic” interno que experimentan las participantes, una resonancia que muchas aseguran sentir incluso meses después de haber salido del agua.

“Lo que he visto es que se van muy felices, se van muy agradecidas, se van orgullosas de sí mismas por haberse dado este regalo. Eso es lo que yo percibo y me produce mucha gratitud. El mar nos regala una tremenda oportunidad de disfrute, de goce de la vida y de autoconocimiento también. Es una muy buena herramienta, un lugar de autoescucha muy poderoso y me encanta ver cómo otras personas disfrutan de eso”, explica María.

Foto cedida por Entramar Retiros.

“Yo, la verdad es que cada vez que me meto al mar y salgo del agua, floto en gratitud. Realmente, cuando uno encuentra la gratitud de una forma profunda, surge una libertad que te permite conectar con la humildad y desde ahí nace la empatía. Nosotras llevamos a las mujeres al mar como una forma de devolver todo lo que el mar nos ha regalado. Es como dar las gracias de una manera profunda y abundante y reconocer eso, creo que es súper importante”, cierra Paula.

Entramar Retiros
Instagram: @Entramar_retiros
Contacto: entramar.retiros@gmail.com
Teléfonos: +56 9 79972388  +56 9 8288 4215

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