Ubicada en el centro gastronómico Zoco de Lo Barnechea, la nueva propuesta de La Vinoteca une la diversidad del mar chileno con técnicas japonesas, elevando la experiencia del vino.

Con un catálogo que supera las 1.000 etiquetas y una oferta de 40 vinos por copa en cada uno de sus restaurantes, La Vinoteca ha demostrado que su propuesta trasciende el descorche y que su gastronomía sigue en evolución. A la consolidada carta de cocina mediterránea presente en las sucursales de Manuel Montt, Nueva Costanera, Viña del Mar y Zoco en Lo Barnechea, se sumó a finales de 2025 una nueva apuesta en este último local,  una barra marina con productos frescos de la costa chilena a la que aplican técnicas japonesas.

salón La Vinoteca Zoco.
Salón La Vinoteca Zoco.

La incorporación de una barra marina en La Vinoteca responde directamente a su principal foco, el vino. “Contamos con una cava de más de 1.000 etiquetas y constantemente buscamos propuestas gastronómicas que permitan realzar y poner en valor esa diversidad. En ese contexto, los productos del mar ofrecen una versatilidad única para el maridaje, permitiendo combinaciones más frescas, precisas y expresivas. La barra marina nace como una extensión de nuestra identidad, donde la gastronomía está al servicio del vino”, explica Roberto Ponce, gerente de operaciones y gastronomía de La Vinoteca.

Esta propuesta les permite trabajar con ingredientes de buena calidad y de estacionalidad, potenciando tanto el producto, como su relación con el vino. Para ello, cuentan con un partner clave, “Delicias del Mar”, liderado por Matías Hernández. Según señala el chef, ellos se encargan de abastecerles diariamente con pescados y mariscos frescos, gestionando directamente la relación con pescadores artesanales.

Comer, beber, mirar y sentir

Para materializar este nuevo concepto, se diseñó una barra que permite al público interactuar con la cocina. Según explica Kevin Molina, chef a cargo del espacio, todas las preparaciones las realizan frente a los clientes. “Parte de la experiencia es que, cuando se sientan en nuestra barra, nosotros los vamos guiando con qué platos pueden empezar. Esto lo hacemos en conjunto con los sommeliers, quienes recomiendan un buen vino para que la experiencia sea completa”.

La carta está establecida, pero tiene especificaciones de acuerdo a los productos disponibles día a día. Esta dinámica les permite sorprender con pescados como corvina, palometa, vieja, lenguado, entre otros. Todo depende de la disponibilidad. “El cliente está abierto a más opciones cuando se sienta en la barra. Ahí nosotros le vamos comentando qué pescado es, qué textura tiene, cómo lo podemos cortar para que sea fácil de comer, porque todos los pescados tienen distintas formas de cortar. Entonces, es más fácil que los clientes que se sientan directamente en barra estén más dispuestos a probar otras cosas”, explica Kevin.

El repertorio se compone de preparaciones crudas, como sashimis y tartares, además de nigiris y rolls. Cada preparación respeta la técnica japonesa y la frescura del producto, con sabores que no entorpezcan la expresión del vino. El plato ícono de la carta es la experiencia marina, donde se presenta la variedad completa de la barra, incluyendo la pesca del día y diversos mariscos. “Como su nombre lo indica, es una verdadera experiencia, además de ser un plato súper bonito, súper vistoso”, detalla el chef.

Experiencia marina. Ostiones, ostras, apañado, corvina y camarón.

La premisa de la barra marina es sacar el máximo provecho a los productos, sin necesidad de tanta intervención, lo que permite una armonía perfecta con la selección de etiquetas de La Vinoteca.

Maridaje: mar y vino

Aunque tradicionalmente existe una consolidada alianza que une la despensa marina con los vinos blancos, Michelle Sarabia, sommelier y brand manager de La Vinoteca, señala que el maridaje también tiene que ver con un tema de gustos y con el tipo de preparación del producto. “Las personas tienen en su cabeza que la recomendación siempre sería vinos blancos para carnes blancas, pescados o mariscos y vinos tintos para carnes rojas. Sin embargo, el espectro de vinos que hacen match con productos del mar es bastante amplio. Por ejemplo, el pinot noir, cinsault, garnacha, espumantes o país”.

Todo esto se relaciona, no solo con la variedad del vino o el valle del cual proviene, sino también con el tipo de preparación. “No es lo mismo comer un ostión fresco con un poco de limón y acompañarlo con un sauvignon blanc o con algún espumante extra brut, que comer un ostión gratinado con un poco de crema y queso. En ese caso, puedo acompañarlo con un pinot noir, un país o algún cinsault”, agregó.

Para profundizar en estos maridajes, consultamos a Gustavo Fernández, sommelier y jefe de servicio del local, sobre cómo acompañar algunos hitos de la barra, comenzando por la experiencia marina, que en esta oportunidad incluyó, pesca del día (corvina y apañado), ostras, ostiones y camarones.

Acá lo que estoy tomando en consideración es que los productos que tenemos en este plato son muy frescos y de sabores muy delicados. Es por esto que he elegido uno de los sauvignon blancs más destacados de la costa chilena, que es Amayna Cordón Huinca, de viña Garcés Silva, proveniente del Valle de Leyda, específicamente de la zona más alta del viñedo, donde recibe un microclima más frío; entonces genera una acidez mucho más vibrante y aromas más sutiles, lo cual va a ayudar a acompañar los sabores de la experiencia marina sin interferir la delicadeza del plato”, explicó.

Futomaki de locos y plato de ostras.

Para los ostiones magallánicos y el futomaki de locos, Gustavo propone el vino rosé de Viña López Pangue. Un vino bastante entretenido, según explica, porque probablemente es el único rosé 100% malbec, que además tiene un perfil orientado hacia notas florales y frutales. “Acá tenemos un lindo contraste con los sabores especiados y salinos de los ostiones magallánicos con salsa ponzu, sin opacar el sabor del ostión que, como bien sabemos, también es bastante suave y delicado. Para el futomaki de locos, que destaca por su frescura y notas cítricas, la acidez elevada, jugosa y fresca de este rosé hace un bonito match con los sabores del plato. Básicamente, frescura en los platos, frescura en los vinos”, consignó el sommelier.

A casi seis meses de su apertura, la barra marina trajo un upgrade a la sucursal de Zoco. Tras la buena acogida, se preparan para el próximo desembarco de este concepto en su local ubicado en Nueva Costanera.

La Vinoteca Zoco
Instagram: @lavinotecacl
Dirección: Av. La Dehesa 1500 local 16B, Lo Barnechea, Santiago.
web:
www.lavinoteca.cl

 

 

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